martes, 8 de diciembre de 2015

THE ALAMO REMEMBERED


Juego de guerra diseñado por George Bana y Alan Emrich, editado por VPG en 2011 en una primera edición, y en 2012 una remozada reedición, que es la que tengo yo.
El juego realmente está basado en un diseño de un wargame de revista de mediados de los años 70.
Tenía puesta muchas esperanzas, como casi siempre que adquiero juegos últimante, en su solitario.
Por desgracía, me da que este wargame se queda corto para jugarlo solo, pero puede que tenga mucho más que ofrecer en la versión para dos jugadores.

The Alamo Remembered es una simulacion de los famosos hechos ocurridos en 1836.
Un jugador toma el rol de los Tejanos, y otro el del bando Mexicano.
La partida se desarolla en tres turnos, aunque si se produce una brecha en algunos de los muros, la partida se acelera y se encarila hacía la parte final.

Uan notoriedad del sistema es que no usa dados (salvo en la versión en solitario, y solo para colocar las tropas de la IA), apostando por unas faciles reglas que juegan con conceptos de tropas ocultas para el rival.

Cada uno de los turnos se dividen a su vez en fases, que comienzan con una colocación de los Texanos, la colocación de los Mexicanos, el uso de los cañones de los defensores y si desea trasladar a sus tropas a otro sector, la llegada de refuerzos mexicanos, el uso de los rifles de los defensores, y por último, el asalto en cada muro (la fortaleza se divide en 6) de las fuerzas mexicanas, para a continuación calcular si se produce alguna brecha.

Si la brecha no se produce, se pasa al siguiente turno, pero mientras que los mexicanos vuelven a recibir todas sus tropas (incluso las eliminidas), el Tejano le tocará seguir manteniendo El Alamo con las que le han sobrevivido en el turno anterior.

Al llegar al final del 3º turno, o cuando se produzca una brecha, se produce un ataque final Mexicano, y los jugadores pasan a contabilizar los Puntos de victorias del bando Mexicano, que indicará el tipo de victoria que ha logrado (si, en este juego, siempre ganará el Mexicano, al jugador Tejano solo le quedará intentar que sea de la forma más costosa).

La gracía del asunto está en que las unidades de ambos bandos tienen distintos valores (de 0 a 2), con lo cual, habrá que tirar de faroleo y un poco de calcular que va a ser tu rival para poder ganarle. siempre teniendo en cuenta la resistencia de cada muro y las unidades presentes.
Pese a su reducida dificultad, tiene un tiempo comedido, y creo que en menos de una hora dos jugadores pueden terminar un par de partidas, para ver quien logra un mejor resultado en cada una de ellas llevando a los Tejanos.



Para el juego en solitario, la IA toma el rol de los Mexicanos, y para ello se usa un par de reglas, una para la colocación al principio de cada turno de sus unidades, y otra para la fase de refuerzos, reglas que se valen del azar, para que sea un reto aceptable para el jugador.

Como ya dije al comienzo, la simple esencia del juego no permite que en solitario termine de ser muy rejugable, más allá de dos o tres veces para intentar mejorar tu marca.
Quedo a la espera de poder sacarle más partido contra otros jugadores.
Una pena, porque sin duda la edición es muy bonita y cuidada, sobre todo las fichas, con un grosor y acabado que ya quisiera yo ver en todos los wargames.







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