lunes, 23 de diciembre de 2013

Field Commander: Alexander



Field Commander: Alexander es un juego de tablero en solitario creado por Dan Verssen en 2009.

En él, tomamos el rol de Alexander Magno, y jugamos en cuatro de sus más famosas campañas militares.

Más allá de jugar solamente las batallas, este juego nos acerca a un nivel más ampliado de simulación.
Deberás de planificar bien el movimiento del ejercito principal, los asesores que elijas que te acompañen, las nuevas tropas que decidas que cada turno se unan a tu bando (si tienes oro para comprarlas), usar la Gloria que ganas durante la partida, y cuando llegue la hora del combate, elegir sabiamente tus tácticas de combates según las de tu rival y los ejércitos.




Al comienzo de cada campaña, el jugador debe desplegar el mapa, e ir colocando tanto las tropas que conforman su ejercito sobre el área de combate, fuera del tablero, como las tropas enemigas en su respectivas zonas.
El jugador coloca la ficha que representa el ejercito de Alexander en una zona de inicio, recibe una cantidad de oro inicial, y tras confirmar las condiciones de victoria (que por norma general será siempre conquistar las zonas importantes de cada tablero), comienza a jugar.

En cada turno, se lanza un dado para las ordenes enemigas (que pueden añadir tropas/murallas/bonificaciones en las fortalezas) y otro para las operaciones enemigas, que pueden traer más tropas de golpe al tablero.
Ahora, llega el momento de ir moviendo el ejercito de Alexander.
Por supuesto, esto no va a ser nada fácil.
Cada vez que te muevas, debes aplicar las reglas de Reconomiento, que básicamente hace que te pueda costar oro/recibir daño el poder mover dentro de cada nueva zona.

Si eliges moverte, y al hacerlo entras en contacto con unidades enemigas, hay que resolver el combate inmediatamente.

Para el combate, primero sacas al azar un numero de ordenes enemigas de batallas igual al numero de unidades del enemigo en juego.

Estas ordenes de batallas son distintas variaciones que afectan durante el combate.
Una vez tomadas y vistas la del enemigo, el juego puede elegir las suyas.

Para terminar de resolver las batallas, se hacen rondas, y en cada una, todas las unidades hacen un ataque, por orden de iniciativa.
Dicha batalla termina cuando uno de los bandos se queda sin unidades, o cuando el jugador elija retirarse.

Si el jugador logra ganar, y la zona era una fortaleza, conquista dicha ciudad, gana puntos de Gloria, y puede optar por gobernar la ciudad, o arrasarla.
Cada una de dichas decisiones implica un tipo de ganancia distinta.

Una vez ganado el combate, o bien si has movido y no tienes que combatir, puedes seguir moviendo, siempre que puedas, claro.

Cuando esta fase se acabe (por no querer mover o por perder un combate), comienza la fase de mantenimiento.
En ella, el jugador cobra oro, para a continuación comprar nuevas tropas, fundar ciudades o gastar su gloria en recibir nuevas habilidades.

Tras esta fase, se acaba el turno, y comienza uno nuevo.

El medidor de turnos, aparte de decirnos cuanto tiempo tiene el jugador para lograr las condiciones de victoria, nos dirá al final de la partida los puntos de victoria de la misma según el turno en que hemos ganado.

A grandes rasgos, este es el sistema de juego de Field Commander: Alexander.

Confundido casi siempre con un wargame, creo que no lo es exactamente.

Durante el juego, usaremos unidades de batallas y lucharemos con el rival, pero dichas batallas son con un sistema muy abstracto, que se asemeja poco a las de los wargames.
Esta definición errónea del juego creo que hizo que muchos jugadores de wargames se acercaran a él, haciendo que se generara una conclusión de que es un juego fácil y sencillo.

Otro asunto es que pienso que para sacarle todo el jugo, hay que jugar con las variantes que cada campaña incluye para subir el nivel de dificultad, ya que si no, las campañas (sobre todo las dos primeras) ofrecen poca resistencia.

Y es que, a diferencia de su hermano "Rommel", Field Commander: Alexander se basa más en disfrutar de ponerse en la piel del conquistador, e intentar acaba cada campaña con un mayor numero de puntos de victoria, que en la resolución de las batallas solamente.




Los componentes del juego son de una buena calidad, quizás las fichas un poco pequeñas.
Los mapas son montados, y todos muy bonitos a la vista.
El manual tiene un gran acabado en color, y todo el juego tiene ilustraciones de calidad.
Como extra, el juego trae la hoja de campaña, que hay que fotocopiar para usarla, ya que en ellas, aparte de una guia rapida y el campo de batalla, puedes ir anotando todas tus partidas y el resultado de las mismas.

En resumen, Field Commander: Alexander es un gran juego en solitario, capaz de divertirte mientras intentas emular a Alejandro Magno a lo largo de sus conquistas.
Si eres un jugador de wargames "de toda la vida", puede ser que lo abstracto del juego y sobre todo de sus batallas no te termine de enganchar.
Yo en cambio lo encuentro genial, me parece maravilloso poder ponerse en la piel de un personaje histórico tan importante como el que da titulo al juego.

TIEMPO JUEGO            Maldita madurez
 ESTADO ACTUAL        Cuidado. Y que dure por muchos años.
 LO MEJOR                    Genial. Planificar tus campañas cual conquistador.
 LO PEOR                      ¿Solo 4 campañas? Quiero más...

VALORACIÓN PERSONAL


2 comentarios:

ACG dijo...

Hola. Mi nombre es Antonio, soy de Granada. Estoy empezando a jugar el Alexander, he leído tus comentarios y creo q me servirán de mucho. Si has jugado, crfeo me podrás ayudar (al principio andaba algo perdido). Gracias y un saludo

Maestro Liendre dijo...

Gracias a ti Antonio por pasarte por aquí y dejar un comentario.
Espero que te diviertas mucho con el juego, y si tienes alguna duda, ponla por aquí e intentaré ayudarte.

Un saludo.