sábado, 31 de mayo de 2014

Storm Over Stalingrad


Storm Over Stalingrad es un wargame del año 2005, diseñado por Tetsuya Nakamura y editado por Game Journal.



Dicen que es una "copia/homenaje" a otro wargame aún más viejuno (Turning Point: Stalingrad).

Es un wargame zonal, que representa el intento por parte de las fuerzas alemanas de tomar la ciudad de Stalingrado durante la 2º Guerra Mundial.


Storm Over Stalingrad propone un sistema de juego sencillo y rápido, que por desgracia solo se queda en buenas intenciones.
Al comenzar la partida, cada jugador hace una apuesta de cuantas zonas vitales si es el ruso va a resistir al final de los pocos turnos que dura la partida, y el que puje la apuesta con el mayor numero de ellas, es el que jugará como Ruso.
Este inicio para comenzar el juego, que en un primer vistazo me pareció gracioso y original, tomó otro sentido al acabar la partida...

El mapa de  Storm Over Stalingrad es un despiece en pocas zonas de juego de la ciudad que da nombre al propio wargame.
Cada una de ellas aporta un valor defensivo, que además las que tienen un +3 son las que el jugador Ruso deberá de defender si quiere ganar la partida al final de los 6 turnos.




En general, el combate se reduce básicamente a "cansar" las unidades que quieras activar en la misma zona, sumar su ataque+2d6, y el total que supere la defensa de quien recibe el ataque es los daños que tienen que sufrir el defensor.
Ya eso le da al azar un poder bastante elevado (de 2 a 12 puede ser demasiado azar).
El problema viene cuando comenzamos a leer las reglas de movimiento, que permiten pasar de una zona controlada por el enemigo a otra igualmente controlada con total libertad sin recibir ni daño ni ataques por los defensores de la nueva zona, en incluso las unidades pueden retirarse como efecto de recibir daños a una zona enemiga, con unidades enemigas, y no pasarles nada, al revés, es que hasta conviene, para lograr movimientos "extras".
Como no es posible crear un "frente", y el ruso tampoco puede atacar (las unidades Alemanas normalmente si pueden hacer ataques más o menos con un alto nivel de ofensiva, pero en el bando ruso la mayoría de sus fichas tienen 0 de ataque), pues no conviene abrir fuegos porque con ello pierdes ese turno el bonificador defensivo del terreno, así que al jugador Ruso solo le queda mover sus fichas de reservas de un lado a otro, intentando tapar huecos, y solo a la espera de que el jugador Alemán tenga una mala tarde con los dados.




Lo que podría haber sido un apunte de equilibrio, los mazos de cartas, terminan siendo la puntilla, por la total descompensancion de un mazo y otro, a favor como siempre del Alemán.

Es una pena porque el juego representa un intento de un wargame ligero sobre una batalla bastante interesante, pero el coste de dicha reducción de reglas ha sido ni más ni menos que la diversión y la profundidad del juego.
Y que digo yo, para esto mejor haber hecho un solitario, que con unas cuantas reglas para un supuesto jugador fantasma Ruso, hubiera sido lo mismo y no tendriamos a un colega aburrido mientras otro se medio divierte (aunque solo medio...)




2 comentarios:

Masama dijo...

No coincido en que el juego es tan malo como lo pintas...
ten en cuenta que aplicamos mal el último movimiento..., no cargues contra un manual sólo por una partida....
El caos que comentas, creo que es intencionado...busca describir un poco las caracteristicas de la batalla de Stalingrado.
como siempre...señora mayor

Maestro Liendre dijo...

Caótica es mi vida, esto es directamente muy malo, con reglas sin sentido.
!Pero si parece un abstracto de esos...